Cambiar la bañera por un plato de ducha: pasos, qué decide el precio y qué permiso necesitas
Guía para cambiar bañera por ducha en un piso de Barcelona: qué se hace y en qué orden, plato a ras de suelo o sobre el suelo, materiales, desagüe y pendiente, impermeabilización, mampara, un baño seguro para personas mayores, de qué depende el precio y qué permiso hace falta.
Cambiar la bañera por un plato de ducha es la reforma de baño que más nos piden en Barcelona y una de las pocas que se puede hacer sin tocar el resto del baño. La obra tiene un orden fijo: retirar la bañera, rehacer el desagüe, impermeabilizar, colocar el plato, alicatar la franja de pared y montar la mampara. Lo que decide cómo sale, y cuánto cuesta, está debajo: dónde queda la bajante y qué altura hay para dar pendiente al desagüe. De eso depende que el plato vaya a ras de suelo o sobre el suelo. Y en Barcelona, si no mueves tabiques ni tocas la estructura, la fachada o los elementos comunes de un edificio sin ningún nivel de protección (ni catalogado ni de nivel D), es una obra menor.
Qué se hace al cambiar bañera por ducha, paso a paso
- Desmontar la bañera. Se corta el agua, se retiran grifería, faldón y bañera y se pica el alicatado de la franja que la rodeaba.
- Revisar lo que aparece. Debajo suele haber un sifón viejo, a veces un bote sifónico, humedad y, en fincas antiguas, el forjado a la vista. Es el momento de decidir el plato, no antes.
- Rehacer el desagüe. Sifón nuevo y tubería con pendiente hasta la bajante. Si la grifería cambia de sitio, se mueven también las tomas de agua.
- Preparar la base. Mortero perfectamente nivelado (la pendiente hacia el sumidero ya viene moldeada en el plato); recrecido si falta altura.
- Impermeabilizar la base y las paredes de la zona de ducha y hacer la prueba de estanqueidad antes de alicatar.
- Colocar el plato, sellar el desagüe y comprobar que evacúa.
- Alicatar la franja de pared que quedaba oculta tras la bañera.
- Montar mampara, grifería y accesorios y comprobar el conjunto.
Plato a ras de suelo o sobre el suelo: checklist
Antes de elegir el plato, comprueba la altura entre el suelo acabado y la tubería, la distancia hasta la bajante y si el desagüe actual va a un bote sifónico.
Plato a ras de suelo
- Entrada sin escalón: la opción accesible y la más fácil de limpiar.
- Necesita hueco bajo el plato para el sifón (los extraplanos ayudan) y para la pendiente de la tubería.
- En pisos antiguos a menudo obliga a recrecer la zona de ducha o todo el suelo del baño.
Plato sobre el suelo
- Apoya sobre el pavimento y deja un escalón bajo.
- Admite más altura para el sifón y la pendiente: es la salida cuando la tubería no puede bajar más.
- Menos obra, porque no se recrece; mucho más accesible que la bañera, pero no es una ducha sin barreras.
Qué plato de ducha elegir: materiales
- Resina con carga mineral. Se corta a medida en obra, imita pizarra o piedra, se repara si se raya y es el más usado a ras de suelo.
- Cerámica o porcelánico. Superficie dura, resistente a arañazos y a productos de limpieza; medidas de catálogo, más peso y más altura.
- Acrílico. Ligero y económico; se raya antes y necesita una base continua para que no flexe.
Antideslizamiento: el Código Técnico de la Edificación clasifica los suelos por su resistencia al deslizamiento, de la clase 0 a la 3, y pide la clase 3 en las duchas, pero solo en edificios de uso residencial público, sanitario, docente, comercial, administrativo o de pública concurrencia; dentro de una vivienda no es obligatoria. Aun así es la referencia: la clase figura en la ficha del plato, y para una persona mayor conviene la más alta.
El desagüe en un piso antiguo: bajante, pendiente y altura
Aquí se decide casi todo. La bañera desaguaba bastante alto, porque su fondo queda elevado; un plato a ras de suelo evacúa mucho más abajo, y la tubería tiene que caber entre el plato y el forjado con pendiente hasta la bajante.
Lo que fija el Código Técnico para las redes de pequeña evacuación sirve de guía. El desagüe de bañeras y duchas con sifón individual puede tener una pendiente de hasta el 10 %; si los aparatos desaguan a un bote sifónico, las derivaciones no deben pasar de 2,50 m, con una pendiente entre el 2 y el 4 %, y el bote no debe estar a más de 2,00 m de la bajante. El sifón de una ducha de uso privado tiene un diámetro mínimo de 40 mm, y el cierre hidráulico (el agua que retiene el sifón) una altura mínima de 50 mm en usos continuos y de 70 mm en usos discontinuos, con un máximo de 100 mm. Y no se ponen dos cierres hidráulicos en serie: si el baño tiene bote sifónico, el plato no lleva sifón propio, o se anula el bote.
Dónde está la bajante cambia según la finca:
- En el Eixample y en otras fincas con forjado de vigas y revoltón, la bajante suele ir por el patio de luces y el desagüe discurre por el relleno del forjado. Si el relleno no tiene canto suficiente, no se rebaja la bovedilla: se recrece o se elige plato sobre el suelo.
- En los bloques de los años sesenta y setenta de Sant Martí, la bajante va empotrada o por un patinillo junto al baño, con la bañera conectada a un bote sifónico.
- En las casas de pueblo y torres de veraneo de La Garriga o Cardedeu, el baño de la planta alta suele apoyar sobre un forjado de madera, donde no se puede rozar; el de planta baja desagua hacia una arqueta, con más margen.
Con una válvula extraplana de salida horizontal se gana parte de la altura (un sumidero lineal suele necesitar más altura, no menos); si no alcanza, toca recrecer o quedarse con el plato sobre el suelo. Y si al abrir aparece una bajante de fibrocemento o de hierro deteriorada, es asunto de la comunidad de vecinos: lo contamos en cambiar tuberías y bajantes en pisos antiguos.
Impermeabilización: lo que no se ve y más importa
La bañera era una pieza estanca; la zona de ducha, no, y se moja a diario. Por eso, antes de colocarlo, se impermeabilizan la base y las paredes con una membrana líquida o una lámina, con bandas de refuerzo en las esquinas y en el encuentro con el sumidero. Las juntas de las baldosas no son impermeables: lo que impide que el agua llegue al techo del vecino de abajo es la capa de debajo. Pide una prueba de estanqueidad, con el desagüe tapado y agua sobre el plato, antes de alicatar.
Mampara: fija, corredera, abatible o cortina
- Fija de un panel: deja medio frente abierto y no lleva perfil en el suelo; la mejor para una ducha accesible.
- Corredera: ahorra espacio en baños estrechos, pero suma guías y perfiles que limpiar.
- Abatible o plegable: abre del todo el hueco; necesita espacio delante.
- Cortina: la opción barata y la más fácil de apartar para ayudar a alguien.
El vidrio no es cualquiera: el Código Técnico exige que las partes acristaladas de los cerramientos de duchas y bañeras sean de vidrio laminado o templado y resistan sin romperse un impacto de nivel 3 según la norma UNE-EN 12600.
Un baño seguro para personas mayores
La bañera es el principal obstáculo del baño para una persona mayor: hay que pasar la pierna por encima del borde, a menudo con el suelo mojado. Quitarla es el primer paso; el resto se decide en la misma obra:
- Plato a ras de suelo, o con el escalón más bajo posible, y antideslizante.
- Barras de apoyo ancladas a la pared, no pegadas: una horizontal junto a la entrada y otra vertical junto a la grifería.
- Asiento abatible de pared o taburete de ducha estable.
- Grifería termostática con mando de palanca larga, al alcance de la mano sentado.
- Mampara sin perfil inferior o cortina, para no tropezar.
Como referencia de medidas, el Código Técnico describe así la ducha accesible que exige en los vestuarios de edificios de uso público y en las viviendas reservadas como accesibles: suelo enrasado con pendiente de evacuación del 2 % como máximo, espacio de transferencia lateral de 80 cm junto al asiento, asiento abatible con respaldo de 40 por 40 cm a una altura de 45 a 50 cm, barras de apoyo de 30 a 40 mm de diámetro, separadas de la pared de 45 a 55 mm, las horizontales a 70-75 cm de altura, y grifería monomando con palanca alargada al alcance desde el asiento. En la reforma del baño de una vivienda particular no son obligatorias, pero son un buen punto de partida.
De qué depende el precio de cambiar la bañera por ducha
Cualquier precio serio sale de una visita, porque dos baños con la misma bañera pueden pedir obras muy distintas. Lo que lo decide:
- El plato: material, medidas, clase antideslizante y accesorios como barras, asiento o sumidero lineal.
- A ras de suelo o sobre el suelo, y si hace falta recrecer la ducha o todo el baño.
- El desagüe y la grifería: si basta con conectar al punto actual o hay que llevar la tubería hasta la bajante, anular un bote sifónico, mover o empotrar la grifería.
- La franja de pared: cuántos metros se alicatan y si el azulejo actual se puede igualar o hay que alicatar la zona de ducha entera.
- La impermeabilización, según el estado de la base.
- La mampara: tipo, medidas, vidrio y tratamiento.
- Sola o dentro de una reforma del baño: en una reforma completa el picado, los escombros y la fontanería se comparten.
Pide un presupuesto por partidas, para ver qué cuesta cada concepto, y desconfía del precio cerrado por teléfono sin ver el baño.
¿Cambiar solo la bañera o reformar todo el baño?
Cambiar solo la bañera tiene sentido cuando el resto del baño está bien y el azulejo se puede igualar o combinar. Conviene reformar el baño entero cuando:
- las tuberías de agua son de plomo o de hierro galvanizado, o los desagües están deteriorados;
- hay que recrecer todo el suelo del baño para que el plato vaya a ras;
- el baño no tiene ventilación o la instalación eléctrica no está preparada para una zona húmeda;
- el baño tiene que ser accesible de verdad: puerta más ancha y espacio para girar.
Entonces la ducha entra en la reforma de baños y, si el piso entero está en obras, en la reforma integral del piso.
Qué permiso necesitas
En Barcelona, cambiar la bañera por un plato de ducha sin mover tabiques ni tocar la estructura, la fachada o los elementos comunes es, en un edificio sin ningún nivel de protección (ni catalogado, ni protegido urbanísticamente, ni de nivel D), una obra menor; el trámite exacto depende de la obra y del edificio, y lo explicamos en licencias de obra. Fuera de Barcelona, pregunta en tu ayuntamiento qué trámite pide antes de empezar.
Qué hacemos nosotros
En GRIG hacemos el cambio de bañera por plato de ducha como obra pequeña o dentro de una reforma del baño. En la visita medimos el hueco, localizamos la bajante y comprobamos la altura para el desagüe, y te decimos si el plato puede ir a ras de suelo; el presupuesto va por partidas y probamos la estanqueidad antes de alicatar. Trabajamos en Barcelona y en un radio de 150 km, en español, ucraniano y ruso. Todo el servicio, en cambio de bañera por plato de ducha.

